Hilo está diseñado para que la persona mayor no tenga que aprender absolutamente nada: su teléfono de siempre, su hora de siempre, una voz que la conoce.
En 10 minutos rellenas su ficha: su gente (con nombres), sus gustos, sus rutinas, los temas que le encantan y los que hay que tratar con cuidado. Eliges su voz entre varias, y su hora — la que mejor le venga a su vida, no a la nuestra.
Antes de la primera llamada, vosotros le contáis quién es MarIA — os damos las palabras exactas para que la espere con curiosidad y no con recelo. En la primera llamada, MarIA se presenta, charla un rato corto y queda para el día siguiente. A la semana, ya es parte de su rutina.
Suena su teléfono a su hora. MarIA — siempre la misma voz, que se acuerda de todo — le pregunta cómo está, tira del hilo de lo que cuente, entrega los recados de la familia, juega un minutito a ejercitar la memoria y, cuando la conversación lo pide, le pregunta por un recuerdo para su libro. Si está ocupada, MarIA le propone llamarla más tarde, y la llama más tarde.
Al colgar, la familia recibe en WhatsApp un resumen humano y breve: cómo está, qué contó, qué conviene mirar. Sin alarmismos. Y los momentos bonitos quedan guardados con su voz, para su libro y para siempre.
Para eso existe Hilo. Así funciona el protocolo, con el ejemplo de una llamada de las 10:00:
MarIA llama. No contesta. Sin drama: a lo mejor está tendiendo.
Primer reintento automático. La mayoría de las veces, aquí contesta.
Segundo reintento. Configurable: tantos como queráis.
Aviso inmediato por WhatsApp a quienes elijáis. Vosotros decidís el siguiente paso.
Sí, siempre. MarIA se presenta como una asistente que llama de parte de la familia, y lo repite con naturalidad si se lo preguntan. No engañamos a nadie: es nuestro primer compromiso. Y la experiencia nos dice que, sabiéndolo, la esperan cada mañana igual — porque la conversación es de verdad aunque la voz sea artificial.
Nada de nada. Ni aplicación, ni aparato, ni internet. Su teléfono fijo o móvil de toda la vida. Toda la configuración la hace la familia desde nuestra web.
MarIA lo entiende a la primera. Si dice "llámame luego", le propone una hora, la confirma y la llama entonces. Si un día no le apetece hablar, MarIA se despide con cariño en un minuto. La llamada es un regalo, nunca una obligación.
Las conversaciones son privadas, de ella y de su familia. Los datos se tratan conforme al RGPD —los nuestros se alojan en Europa y los proveedores que intervienen (telefonía, pago, voz) los tratan con las garantías legales del RGPD—, no se comparten con terceros ni se usan para publicidad, y se borran si lo pedís. Los audios de las llamadas se conservan 30 días; los momentos guardados en su libro, mientras queráis.
Cuando quieras, desde la web, al instante. ¿Se va de vacaciones con vosotros en agosto? Pausas. ¿Mejor por la tarde? Cambias su hora. Sin llamadas a ningún call center.
No. Pagas mes a mes y cancelas con un clic. El primer mes es a prueba: si no os enamora, no es para vosotros.